28 de marzo de 2008

Los tíos somos unos cafres.

Por si álguien cree que soy un misógeno por el contenido del post anterior (¿de verdad alguna alma cándida lo cree así?), voy a poner a parir a mi género, el masculino. Voy a dar la razón a todas aquellas feministas que defienden que el macho no piensa con el cerebro y lo hace con la otra cabeza. Y el resultado de tal aseveración científica la estuve a punto de padecer en primera persona, así que niños y niñas prestad atención a la fábula que os voy a relatar.

Yo, por motivos sentimentales, me veo obligado a hacer casi semanalmente una serie de trayectos - espero que queden pocos ya - en coche desde Santa Coloma de Gramenet a Ripoll, para ello uso la vía C-17. Hasta aquí nada raro. Durante el trayecto hay una serie de sitios donde se colocan unas prostitutas para ofrecer sus servicios. No tengo nada que objetar sobre el tema, si ejercen el oficio más viejo del mundo con total libertad, son libres de hacerlo sin molestar a nadie. Pero es aquí donde vemos que los hombres pensamos con la punta de aquello, vamos, que vemos una tía que enseña algo más de carne de lo acostumbrado y perdermos la cabeza, además de la noción del espacio-tiempo. Esto último es peligroso, sobretodo si se va en coche a una velocidad de 100 km/h por una carretera muy transitada.



Entonces ahí me encuentro yo, a punto de padecer un ataque al corazón, porque el tío inútil (desgraciado, malnacido, etc.) que tenía delante de repente pega un frenazo que ni Fernando Alonso en la mitiquísima curva de Mónaco. El motivo - los más avispados de la clase ya lo habrán adivinado - , una serie de "señoras que fuman y te llaman de tú" al borde de la calzada. ¡El animal había frenado para alegrarse la vista!. Si hubiese podido le habría hecho tragarse hasta la rueda de repuesto.

En fin, el problema de los locos al volante es que muy a menudo no se matan sólos, se llevan por delante al resto que sólo pasaba por allí.

25 de marzo de 2008

Cuestión de proporciones.


Ya ha llegado la hora de tocar temas serios en este blog. Me refiero a la agría polémica que todos sufrimos cuando se hace una quedada en casa de un amigo y toca pedir pizzas. Antes de seguir con tan peliagudo asunto, quiero dejar claro que se va a tomar como medida científica estándar el tamaño familiar de Telepizza (estándar reconocido mundialmente por la International Board como unidad de medida homologada).

Como paso preliminar (y ya sabéis que los preliminares son muy importantes) se tiene que diferenciar entre dos casos:
1- Reunión de hombres: aquí no hay conflicto posible, el hombre, como ser masculino que es, no entiende de restricciones en estas situaciones. Cuantas más mejor. Es lo normal. ya que las maratonianas sesiones del FIFA, NBA LIVE o Pro es lo que reclaman, una rápida y jugosa ingesta de grasas saturadas que junto al alcohol y las bebidas carbohidratadas son la gasolina que el cuerpo necesita para aguantar horas y horas sin desfallecer.

2- Reunión de hombres y mujeres: he aquí cuando se introduce el elemento que complica la ecuación, las féminas. Las mujeres en el tema de la comida siempre tienden a la baja, a pedir menos de la necesaria. Los motivos pueden ser varios, desde el miedo a perder la línea al comer algo más de lo debido, a negarse gastar unos eurillos más. Es entonces cuando el macho agacha la cabeza y pasa de ser un ente individual a un calzonazos, viendo impotente como la noche va a acabar mal por la falta de alimento.


Pero aquí no acaba el asunto. Una vez "decidido", en el caso 2, el número de pizzas, llega la elección del tipo ingredientes de que va a constar. El hombre, práctico, conoce muy bien qué pizza triunfa por encima del resto: la barbacoa. Es un valor seguro, a todos gusta. Sin embargo, la mujer en sus gustos es mucho más exótica y aquí es donde aparecen aberraciones como las pizzas con piña incorporada. ¿Piña?, sí amigos, por lo menos a mí el concepto de piña recalentada bañana de tomate y queso fundido me hace revolver el estómago. Sin embargo las mentes pensantes de la cadena de comida rápida están en todo y ofrecen la opción de dividir las pizzas en mitades, de manera que así no hace falta desperdiciar una entera por un raro capricho del paladar. Pero no, entrando en una rara contradicción de las mujeres de pedir siempre menos comida, ellas deciden que merece la pena pedir una entera de cada tipo raro que ellas aprecien.


Todos sabemos cómo acaba esta situación: las exóticas acaban con dos o tres porciones menos, mientras que de las barbacoa (the best of the best) no quedan ni las migajas, porque ellas también caen en la tentacíón. Por este motivo he hecho una aproximación matemática, junto a unos cientificos de la FIA, de cuántas pizzas hay que pedir en caso de reunión no del tipo "degustación de quesos con vino":

1 Hombre = 3/4 partes de pizza barbacoa (6 de 8 porciones al dividir la circunferencia).

+ algunas incursiones a la zona de bolsas de patatas.

1 Mujer = 1/4 parte de pizza "exótica" (2 de 8 porciones al dividir la circunferencia).

+ 1/4 parte de pizza barbacoa (2 de 8 porciones al dividir la circunferencia).

Espero este post sea de utilidad pública al gran público y permita que nadie se quede con hambre y por ende con un resquemor interno.

18 de marzo de 2008

Choniworld.

Hoy me he visto obligado a coger el metro. Lo que para la mayoría no es nada anormal, para mí es un suplicio. No es que sea claustrofóbico ni nada de eso, es que el suburbano no me gusta nada, prefiero ir en autobús aunque tarde el doble o el triple en llegar a mi destino. Pero este no es el tema de la entrada.


Durante el trayecto de vuelta, había sentadas tres chicas que mantenía una conversación que han decidido que debía ser conocida - que no compartida - por todos los demás que íbamos en el vagón. El volumen de su voz no era muy elevado, era exageradamente elevado y eso que la distancia entre ellas era cero. Al principio pensaba que el ejercicio de la lectura sería suficiente para aislarme de los berridos de nuestras amigas, pero al final tuve que recurrir al Mp3; y fue entonces, liberado mi sentido de la vista, cuando vi que las interfectas eran unas chonis. No, no voy a describir el concepto de choni porque estoy seguro que todo el mundo lo conoce de sobras.



En fin, allí estaban, con su uniforme reglamentario, donde no pueden faltar el peliteñido a medias - vamos, medio moreno natural medio rubio platino -, las botas de tacón altas - por encima del pantalón -, y los mil piercings repartidos por el careto originalmente maquillado. Sin embargo, este look no era el típico de "concentración tuning en el polígono industrial", era algo más arreglado, como cuando sale la Esteban al lado de AR (Ana Rosa, es que hay que decirlo todo). Resulta que las chonis venían de una formación para ser comercial de una empresa de créditos rápidos. Me alegra el corazón de pequeño burgués más pobre que una rata ver que hasta ellas quieren progresar en la vida, dejar el McDonalds o no esperar a quedarse preñada por el Jonha y encarar el futuro con espectativas laborales amplias.

Pero esta historia con argumento de telefilm no me interesaba mucho, así que subí el volumen de mi reproductor e intenté huir de allí mientras escuchaba la siguiente canción:




Sí, yo freak, pero ellas chonis.

15 de marzo de 2008

Yo soy un bigfoot porque el mundo me hizo así.


Hay una cosa que siempre me pasa cuando entro a una zapatería que no es a la que voy normalmente: el empleado de la tienda siempre - y no exagero - responde a mi pregutna con otra. ¿Es tan difícil responder a lo qué pregunto?. Yo creo que no, pero en fin, os pongo en antecedentes.

La premisa con la que debemos trabajar es que yo calzo un 16 USA, o según el tallaje europeo un 51 1/2 - 52. Seguro que a más de uno le ha venido a la cabeza la idea de un bigfoot, pero tranquilos, no me ofendo, ya estoy acostumbrado. La verdad es que no tengo muchos problemas para encontrar calzado, basicamente porque desde niño siempre he ido a la misma tienda - mi abuelo y mi padre, por tener también los pies grandes, iban a esta tienda -, pero eso sí, no siempre he podido comprar calzado de última moda, tipo Adidas o Nike.
Pero de vez en cuando, me he decidido a entrar en una tienda que no era la habitual, más que nada porque ya que estaba allí a ver si me podía ahorrar el viaje. Y es entonces cuando se produce el momentazo que me dispongo a treatalizar:

Jordi
(entrando en una zapatería)
Buenas tardes.
Empleado
(acercándose a Jordi, frotando las manos porque vislumbra una venta y cobra a comisión)
Buenas tardes.
Jordi
¿Hasta qué número tienen?
Empleado
¿Qué número calzas?
Jordi
(aturdido porque se esperaba una respuesta numérica en vez de otra pregunta)
Uh... un 51 1/2
Empleado
(asombrado, da un paso para atrás y mira los pies de Jordi)
Estooooo..., no, sólo tenemos hasta el 47.


Llamarme raro, pero ¿tanto cuesta colgar un cartelito que indique de qué talla a qué talla venden?. Es más, si pregunto algo, ¿por qué no me lo responden y ya está?. Por favor, pido comprensión para con los que, como yo, calcen más allá del 47, que no nos hagan sentir más raros de lo que somos.

13 de marzo de 2008

Vuelta y vuelta.



Vuelta y vuelta, esta es la expresión que le tienes que indicar al camarero cuando has pedido carne. Ahí, que cuando te traigan el plato, el filete se vaya desangrando ante tus ojos. Pero atención, si eres uno de esos que te atreves a decir "el mío muy hecho", el mundo se para, todo el restaurante se gira hacia ti y tu pareja se sonroja ante tal vergüenza.

Esto mismo me sucedió un día que fui con mi novia a un restaurante de categoria, de aquellos en el que el camarero está pendiente en si tu copa está vacía para ir rápidamente a llenarla, sin derramar una sola gota, que ya es compicado. Un lugar muy íntimo, con una decoración rural a la vez que moderna, donde los aperitivos se pueden describir como pequeñas delicias y la carne que sirven es de pato, ciervo o parecidos. Vamos, que la broma superó los 90 €.

Pero vayamos al grano (como clerasil, jajaja!!!... en fin). Llegó el momento de pedir los segundos y escogí carne, pero ante la pregunta de la camarera de cómo quería la carne cometí la imprudencia de indicar que muy hecha. Después de que la camarera se quedara 5 segundos mirándome con los ojos como platos, comprendí que algo iba mal. Pero lo que hizo hundirme en la miseria fue la sentencia de mi pareja:

"sí, le gusta muy hecha, es como estropear la carner, es igual que comerse una suela de zapato"

Nota importante (agregado)
Teniendo en cuenta mi memoria de pez, se me ha hecho saber que esta última frase no se produjo así. Así que se modifica, dejando sólo lo que realmente se produjo.

"sí, le gusta muy hecha, y cuando die muy hecha es muy muy hecha"


¡Zas, en toda la boca!. Me sentí fatal, pero enseguida compredí que no tenía motivo para ello. Si voy a un restaurante y pago, tengo todo el derecho del mundo a pedir las cosas como a mi me gustan (y encima pagando ese precio). Sólo pido que a la gente que nos gusta comer de un plato donde en el fondo no haya sangre que nos dejen comer en paz, ¡no somos vampiros, somos personas humanas de la humanidad!.

9 de marzo de 2008

¡Toma Chiki Chiki!



Como filólogo tengo que caer rendido a la evidencia, la cima del esperpento no llegó con Valle-Inclán. No, el esperpento aún sigue muy vivo entre nosotros y está evolucionando. Vamos, o eso o lo que yo viví en Salvemos Eurovisión no fue más que un sueño (ah sí, el fácil recurso del sueño, cuántas películas o series se han valido de él.).


He de reconocer, que hace unos años, cuando era un jovenzuelo ingenuo e inocente, yo era un pseudo-eurofan. Cada año esperaba la celbración del certamen con renovadas esperanzas de que la canción española de turno nos aupara al primer lugar, resonando en mi cabeza la dulce melodía de Spain twelve points. Pero año tras año venía la decepción, igualito que la selección de fútbol. Al principio no entendía nada, pero poco a poco te vas dando cuenta que hay un mamoneo entre vecinos infumable. Y a más a más, hay que sumar que los últimos años muchos de los representantes eran poco menos que frikis. Entonces, ¿qué sentido tiene tomarse en serio Eurovisión?. Exacto, la respuesta es que no tiene ningún sentido, reflexión idéntica a la que parece que la mayoría de los españolitos de bien hemos llegado. No de otra manera se entiende que la broma de Buenafuente haya ido tan lejos. Ha sido una bomba que le ha explotado en la manos a RTVE, la consecuencia lógica de hacer un concurso abierto donde cualquiera pudiera votar.


Hoy me he pasado por diversos foros y blogs de eurofans, donde la tónica general era la del insulto, digna del mal perdedor. Quizás debieran ser un poco críticos con el certmanen, empezar a pensar que el mal no es que Chikilicuatre represente a la piel de toro, sino el devenir de Eurovisión en los últimos años. Lo digo con todas la letras de la palabra, su respuesta al resultado en plena gala ha sido P-A-T-É-T-I-C-A: los gritos de "fuera, fuera" y "tongo, tongo" eran los que se tendrían que haber oído si la ganadora hubiese sido Coral (esa suerte de Mónica Naranjo o ¿¡¡María Kallas!!? como dijo la Carrá), su favorita y la del ente público que le ha dedicado innumerables espacios en su programación como ejemplo de buena candidata. Cuando se estaba hablando de una diferencia como mínimo de 90.000 votos a favor de Chikilicuatre, de pasar lo contrario, ¿dónde hubiese estado el gran tongo?. Igual de impresentable me pareció la pataleta del (gran) Uribarri, que no quiso felicitar al ganador; la verdad es que no sé dónde se pensaba que estaba, si uno se mete en el fregao lo hace con todas las de la ley. Si no miren a Boris Izaguirre, Bibí Andersen y Rosa, que seguro que no compartían la decisión final, pero sí la entendieron.


No me quiero extender más en el post, que según lo previsto debería ser más largo, incluyendo un análisis del resto de participantes, de los tertulianos, de la Carrá y de la gala en general, pero no me quiero ir sin decir un par de cosas:




  1. De ser un concurso serio, el ganador tendría que haber sido La Casa Azul.


  2. ¿Quién era esa especie de Lucke Perry que había en el sofá?


  3. The Chanclettes magnífico, muy divertido. Lo de la pajarraca creo que la Carrá aún no lo ha pillado.


  4. ¿Y el cuarto Teletubbie?


  5. De verdad, no es necesario según que estilismos ni amaneramientos.


Pd.: me muero de ganas de haber comentado una por una todas las actuaciones, pero bien mirado, pese que alguna se merece ser diseccionada a fondo, muchos de los que estaban encima del escenario se merecen todo el respeto del mundo, porque están trabajando para intentar salir adelante en esto de la música. Sin embargo, espero que se comprenda que un servidor y con los que compartió una magnífica velada por el cumpleaños de Víctor (30 añazos, ¿a qué esperas para ser padre?) se echaran una buenas risas ante lo que se estaba viendo.

7 de marzo de 2008

Gallina de piel.

¡¡¡AVISO!!!
A todos/as aquellos a que el fútbol les importa un pepino, pueden pasar de leer lo que viene a continuación
¡¡¡QUEDÁIS AVISADOS!!!


Ya iba siendo hora de dedicar algún post al deporte rey - que no al deporte del Rey, el de matar osos borrachos en la estepa rusa -, el fútbol. Y para que nadie me acuse de forofo ni de hooligan, vamos a ver las imágenes de unos de los goles que guardo en mi retina perfectamente, pero antes de mostrar el vídeo, dejar que os ponga en antecedentes.

Estamos en 1995 y por aquel entonces aún existía algo llamado Recopa de Europa, un torneo en el que participaban bajo el sistema del Ko los campeones de copa de cada nación. El año anterior, el Zaragoza se alzó con la Copa del Rey tras derrotar al Celta en los penalties, lo que daba pasaporte a dicho torneo. Los maños, antes de la final eliminaron: al Gloria Bistrita (Rumanía), al Tatran Presov (Eslovenia), Feyenoord (Holanda) y Chelsea (Inglaterra). Por último, en la final del 10 de Mayo del Parque de los Príncipes parisino, aguardaba el Arsenal (Inglaterra).

Fue una final sin goles hasta la última parte del choque. En el 67' adelantó a los de la Pilarica Enáider, pero empataron los gunners en el 75' por mediación de Hartson. No hubo más goles en los 90 minutos y se llegó a la prórroga. Como todavía no se habían inventado memeces como el gol de oro o el gol de plata, todo el mundo sabía que quedaban como mínimo 30 minutos más de partido. Y justo cuando apenas quedaban segundos para que llegaran a su fin, en el minuto 119' pasa lo siguiente:


Lo recuerdo perfectamente, estaba con mi padre sentado en el sofá, él merengue y yo culé, pero los dos nos inclinamos hacia adelante al ver la trayectoria del balón y se nos escapó un "goool" a la vez. Es bonito ver como a veces algo como el fútbol une a gente que a priori viven el polos opuestos.

4 de marzo de 2008

Qué leer (I)


Con este post me permito iniciar una serie de recomendaciones, desde libros, películas, música o cualquier otro producto subcultural (antes que el Papa Alejo I me meta en Aquatraz). Así que mejor vayamos al grano (como Clerasil): mi primera recomendación es Persépolis.

Persépolis es una autobiografía de Marjene Satrapi, pero en forma de cómic. ¡Quietos paraos ahí!, que a más de uno os sueltan la palabra cómic y pasais del tema. Craso error. Seguro que soy unos de esos que os habéis perdido magníficas obras como V de Vendetta o Maus, aún estáis a tiempo de redimiros de esos pecados.

Pero, ¿quién es Marjene Satrapi?, os diré lo básico: una autora iraní - sí, de Irán, no todos los pintamonas nacen en los USA - y no os cuento más porque para eso está Persépolis. Como ya os he dicho es una autobiografía donde nos cuenta su infancia ,adolescencia y los primeros años de madurez, pero debéis tener en cuenta algo: si su educación empieza en un liceo francés, esta se ve interrumpida por la revolución de 1979, que desemboca en un estado islamista; todo visto desde los ojos de una niña, lo que permite conocer de forma diferente unos acontecimientos que aún hoy marcan el devenir de oriente.

En España, los cuatro libros de que consta Persépolis han salido recopilados en un único tomo (tamaño libro convencional y tapa dura) por parte de la editorial Norma, a un precio de 25 €. No lo dudéis, es una compra que dificilamente os va arrepentir. Además, como carta de presentación tiene su candidatura en la última edición de los Oscar a la mejor película de animación, otra a la Palma de Oro y el premio del jurado de Cannes.


3 de marzo de 2008

Scottie, energice.

Tantos años pensando que lo del teletransporte era cosa de la ciencia ficción...
o creyendo que sólo Goku era el único que lo podía hacer sin despeinarse (aunque con ese pelazo nadie lo diria)...

y no oigan, que la ciencia avanza que es una barbaridad. Se acabaron las colas en las carrerteras que llevan a la playita.



1 de marzo de 2008

El conejito de Santa Coloma.

Mira que llevo tiempo mirando la siguiente ¿estatua? que hay en la Plaça Catalunya de Santa Coloma de Gramenet, preguntándome dónde había visto yo antes esa forma...






... y por fin ya sé a que me recuerda.



Por mucho que he investigado no tengo ninguna información de la escultura, ni de quién es ni qué reprenta, pero me quedo con este parecido razonabe, es mucho más divertido, ¿no?.

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