13 de marzo de 2008

Vuelta y vuelta.



Vuelta y vuelta, esta es la expresión que le tienes que indicar al camarero cuando has pedido carne. Ahí, que cuando te traigan el plato, el filete se vaya desangrando ante tus ojos. Pero atención, si eres uno de esos que te atreves a decir "el mío muy hecho", el mundo se para, todo el restaurante se gira hacia ti y tu pareja se sonroja ante tal vergüenza.

Esto mismo me sucedió un día que fui con mi novia a un restaurante de categoria, de aquellos en el que el camarero está pendiente en si tu copa está vacía para ir rápidamente a llenarla, sin derramar una sola gota, que ya es compicado. Un lugar muy íntimo, con una decoración rural a la vez que moderna, donde los aperitivos se pueden describir como pequeñas delicias y la carne que sirven es de pato, ciervo o parecidos. Vamos, que la broma superó los 90 €.

Pero vayamos al grano (como clerasil, jajaja!!!... en fin). Llegó el momento de pedir los segundos y escogí carne, pero ante la pregunta de la camarera de cómo quería la carne cometí la imprudencia de indicar que muy hecha. Después de que la camarera se quedara 5 segundos mirándome con los ojos como platos, comprendí que algo iba mal. Pero lo que hizo hundirme en la miseria fue la sentencia de mi pareja:

"sí, le gusta muy hecha, es como estropear la carner, es igual que comerse una suela de zapato"

Nota importante (agregado)
Teniendo en cuenta mi memoria de pez, se me ha hecho saber que esta última frase no se produjo así. Así que se modifica, dejando sólo lo que realmente se produjo.

"sí, le gusta muy hecha, y cuando die muy hecha es muy muy hecha"


¡Zas, en toda la boca!. Me sentí fatal, pero enseguida compredí que no tenía motivo para ello. Si voy a un restaurante y pago, tengo todo el derecho del mundo a pedir las cosas como a mi me gustan (y encima pagando ese precio). Sólo pido que a la gente que nos gusta comer de un plato donde en el fondo no haya sangre que nos dejen comer en paz, ¡no somos vampiros, somos personas humanas de la humanidad!.

1 Dimes y diretes:

Anónimo dijo...

Como te gusta tergiversar las cosas. Por más que lo intentes, no pienso sentirme culpable por lo que dije, cuando ni siquiera se parece a lo que tu has puesto. He dicho

© 28 AÑOS DESPUÉS - Template by Blogger Sablonlari