Creía que lo había soñado, que semejante estampa sólo ocurría en los partidos de solteros contra casados, cuando alguno de los casados no puede más y se arrima al primer sitio donde puede apoyarse y fumarse un cigarrito con una birra. Pero la realidad supera la ficción y Henry demuestra [mode fina ironia on] y que a tensión e intensidad no le puede nadie [mode fina ironia off].
¡Pero sí sólo le falta la Xibeca y uno de los cigarritos de la risa de Frank!
Pd.: la foto está sacada de la web del Sport, como se puede ver en esa transparencia que la recorre de lado a lado.
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