31 de mayo de 2008

El gracioso chiste de la boa que era una boda.



¡Una boa, una boa!, eso es lo que son para mí las bodas, algo que da mucho miedo, que nunca te quieres encontrar y que cuando te atrapan ya no hay forma de escaparse porque te apretan y te apretan. ¿Pero hay álguien en su sano juicio que disfrute de tales eventos?, yo no desde luego. Tanta gente reunida en un mismo local, mucha de ella familiares, que poco a poco (la mayoría) van progresivamente a ir actuando por debajo del límite de la vergüenza propia y ajena gracias al alcohol - bajo la excusa de un día es un día- es algo que prefiero evitar. Sin embargo, cuando eres pequeño porque tus padres te obligan y cuando eres mayor porque en el fondo la pareja te cae bien, una boda es una cita que no se puede eludir.


Voy a empezar fuerte, con lo que más odio y peor lo paso en las bodas: el momento "que se besen los suegros". ¿De verdad hay algo más humillante para los novios y sus padres?, no creo, de sólo imaginarme el concepto de los padres, ella con el puntillo y con suerte no habiendo perdido algún zapato, él totalmente borracho descamisado y seguramente con la corbata atada a la cabeza, dándose un morreo mientras toda la turba grita y aplaude jubilosa... en fin. Quizás me he precipitado en decir que esto es lo que más odio, en verdad lo que ocupa el primer lugar de este odiometro es la aparición de la tuna a la que se tiene que sobornar cual impuesto revolucionario para que se vaya por donde ha venido.



Otra cosa que no entiendo es la manía de asistir a la ceremonia religiosa (me centro en las bodas de toda la vida porque de las civiles aún no he vivido ninguna), ¿es realmente necesario?. No, no lo es. Es más, siempre hay quien se la salta y se va al bar de fuera a tomarse unas cañas y si es algo listo unas tapas, porque entre que acaba la ceremonia y empieza el convite pueden pasar varias horas (ya se sabe, los novios tienen que hacerse el reportaje fotográfico). Sin embargo, pese a que si eres invitado, luego tendrás que tragarte en una tarde el vídeo y las fotos de la boda en casa del nuevo matrimonio, siempre se va a la iglesia a ver como lucen los modelitos de los demás invitados. Pero lo peor es que te escojan para leer, porque si eres uno de esos que en el cole lo pasabas fatal cuando te hacían leer en clase, pues imagina, ahora delante de muchos más, familiares, conocidos y desconocidos. Con suerte, el texto será uno de la biblia, pero como tengas que sacarte algo de debajo de la manga, ya puedes rezar para que las musas estén contigo.


Por último, ya en el convite, queda el momentazo de ver en qué mesa te han colocado: en la de los familiares de él/ella (muermo), amigos de él/ella (algo mejor), casados (buf, conversaciones sobre hipotécas y retoños), solteros (todos piensan que como no espabiles vas a vestir santos) y niños (te ha tocado ser el poli de guardería, despídete de ligar). Una de las cosas que tiene que ser divertido de ser los novios es organizar las mesas: las de los familiares, fácil, fácil, pero el resto, jejeje, claro, hay que decidir qué amigos van de parte de quién, que según los casos puede derivar en conflicto (que no, que Manolito es más amigo mío que tuyo), y que no haya rencillas entre ellos.; después los solteros, seguro que se hacen quinielas sobre quién se lía con quién; y los niños, ¿quién los va a cuidar?, sed buenos y endosarlos a la tía solterona y que use ese instinto maternal que nunca tuvo ocasión de mostrar.

Por cierto, ¿a las ex-parejas se les invita?

28 de mayo de 2008

Los zombis no corren.

Ya era hora, después de tropocientas entradas, que se dedicara en este nuestro blog un artículo sobre el mundo zombi, uno de los ley motive de este pequeño y humilde rincón en la red. Y lo vamos a hacer con un tema que a los ajenos a la intringulis de los muertos vivientes confunde, así que iniciamos la clase de hoy con la sentencia que da título al artículo: los zombies no corren.


Pues no amigos, los zombies no corren, pero los infectados sí. Alguno se preguntará qué es esta distinción entre muertos vivientes e infectados, para ello vamos a usar como ejemplos dos excelentes sagas cinematográficas (excelentes no sólo por ser del género, sino porque son buenas desde el punto de vista del séptimo arte): las de Romero Noche/Amanecer/Día de los Muertos Vivientes versus 28 Días/Semanas Después. Los seres que aparecen en las películas de Romero son zombies y los que nos atormentan en las películas inglesas son infectados. Los muertos vivientes, como bien indica su nombre, son cadáveres que se mueven y por ende a cada minuto que pasa pierden facultades motrices por culpa de la putrefacción propia de los cuerpos cuando sus funciones vitales cesan su actividad, lo que es lo mismo, no hay regeneración celular ni a nivel externo ni interno. Sin embargo, los infectados si que están vivos, sólo que enfermos (de algún tipos de la variedad muy violenta de la rabia). En este segundo caso, las aptitudes motrices no sufren ninguna merma ya que la actividad celular no se interrumpe. Vaya que pseudo-científico me ha quedado el asunto, parezco unos de esos expertos que al final de las pelis quieren dar una base científica a lo que ha sucedido.

Pero no se puede obviar que el origen tanto de los muertos vivientes como de los infectados parece viral, porque en ambos casos la transformación de una persona en monstruo viene dada por la transmisión de fluidos, ya sea por culpa de un mordisco o por sangre. Pero la diferencia está en que en la saga de Romero los pobres desgraciados mueren antes de iniciar su caza de vivos, mientras que los que vemos en 28 Días/Semanas aún viven cuando inician su búsqueda de carne fresca. Entonces los primeros unicamente se pueden parar de un tiro en la cabeza, eliminando el órgano central motriz, ya que aunque sean terriblemente amputadas sus extremidades o agujereado su torso por infinidad de balas, al no haber actividad vital no les afecta. Por el otro lado, los infectados sí que pueden ser matados de cualquier manera, ya que pueden, por ejemplo, morir desangrados.



En fin, vamos a dejar una segunda parte sobre esta disquisición para diferenciar entre zombis e infectados para otro día, que tampoco es cuestión de cansar al personal con tanta mandanga. Así que recordad, los zombis no corren, os dan tiempo a apuntar y destrozarles la cabezita, y los infectados corren que se las pelan así que dispararar sin contemplaciones, a bien que les déis finiquitais el problema.

26 de mayo de 2008

Los ladrones van a la oficina.

No, este post no va ir sobre aquella serie de Antena 3 emitió hace ya muchos años y que ahora podemos volver a disfrutar (¿?) en alguna de sus plataformas de la TDT (que por cierto, ¿dónde estaba la oficina, porque del bar no salían?... a no ser que el bar se llamase Bar Oficina). Hoy voy a escribir sobre ese fenómeno que sucede tarde o temprano en lugares de trabajo, donde ya sea por descuido o por confianza, acaban desapareciendo cosas.

El otro día un compañero me comentó que una vez se trajo un lápiz de memoria (o memoria USB, o pen-drive, etc.) donde llevaba grabados unos capítulos de diversas series para visionarlas durante el turno de noche - sí, donde trabajo es un servicio de esos 24 horas con ordenadores y teléfonos. Como no los acabó de ver pues decidió dejar la memoria bien guardada en su bandeja personal en vez de llevársela a casa. Pues pasó lo que ya os podéis suponer: al día siguiente ya no estaba. No deja de ser violento ya que no hay mucha gente, apenas seremos unos 20 repartidos en tres turnos y para más inri no hay malos rollos evidentes y la gente en bastante legal. Lo peor de todo es que la persona que lo robó ya iba con la idea de hacerlo ya que estuvo urgando la bandeja hasta encontrar algo, y encima no creo que buscara sólo en una sola.

A uno, que es bastante inocentón y nunca ha "merendado" en el Carrefour (cuando tenía la edad de hacerlo era Continente), se le escapan estas cosas. Creo que es muy triste robar a un compañero, al que tienes que ver y con el que tienes que hablar todos los días. Más cuando sabes lo que cobra (lo mismo) y lo que puede suponer la compra de un "capricho" de esos para ese sueldo. En fin, espero que al cleptómano le aproveche su botín y se confunda de ranura al conectarlo averiguando que el ano no es compatible con el USB 2.0.

22 de mayo de 2008

Divertimento.

¿Hay algo peor que el aburrimiento?, es más, ¿hay algo peor que el aburrimiento y tener por delante una nada motivante jornada laboral?, y para más inri sumemos al cóctel que el trabajo se puede hacer en modo piloto automático y pudes pensar mientras en frikadas. Pues eso me pasó ayer. Así que dándole vueltas a posibles películas y teniendo en cuenta que el tema de los remakes está de moda, se me ocurrieron dos posibles films que de bien seguro serían un éxito de taquilla.

Dawson's Scream

Todos conocemos la vida y milagros del pobre Dawson, un rubiales pirado por el cine que aspira a ser director, que no deja de padecer por los aontecimientos turbadores que le suceden a él y a sus amigos. Pero, ¿qué son estos aconteimientos, acaso viven en un entorno con un índice alto de criminalidad, padecen terribles enfermedades que les deforman el cuerpo...?. No, nada de eso, puesto que viven en una idílica ciudad costera, están todos sanos y todas las desgracias que "padecen" son auténticas vainas de "adolescentetodosestancontrami". ¡Así que basta!, ya es hora que empiecen a pasarlo mal de verdad.

El asesino de Scream decide irse a pasar unos días de asueto para desconectar del estrés, pero claro se topa con estos niñatos y como lo suyo es de deformación profesional pues ala, que empiece la casquería. Por ciero, todos mueren, incluso Dawson, zumbado que por su deria por el séptimo arte muere apuñalado llevando la cámara en ristre grabando.

La mejor escena: el rubiales viendo por enésima vez Tiburón en su cuarto mientra que el asesino asoma su cabecita por la ventana.




Nightmare on Beverly Hills 90210.




Por lo que parece los U.S.A. está lleno de adolescentes tontacos que perse a tenerlo todo en la vida deciden complicarse la existencia de mil y un modos a cada cual más inverosímil. Nos encontramos en un instituto de barrio rico, lleno de niñatos ricos... bueno, vale, niñatos, niñatos no eran, porque lo de Luke Perry como adolescente cantaba más que lo de la lesión de Ronaldinho.

Así que nos encontramos a los chicos, que entre fiesta y fiesta de alto copete (que pese a sus orígenes están llenas de bellas muchachas en bikini y alcohol a tutiplén con los años derivarán en degustaciones de queso y vino) descubren un terrible secreto que hará tambalear los cimientos de su amistad: Andrea es pobre. Pero esto es otra historia. La verdadera historia es la tragedia de Freddy Krueger, un malvado ser que habita en los sueños de los adolescentes para matarlos mientra duermen. Pero harto de sólo actuar y por el miedo a estancarse en Elm Street, decide abrir una franquicia en Beverly Hills. Sin duda la mejor idea después de la rueda, porque en esa zona es todo como un buffet libre de sangre joven. Así que Freddy se redescubre a sí mismo y sale de su depresión graias a su tenacidad e inventiva en formas de matar.

La mejor escena: cuando Dylan descubre demasiado tarde que lo que usa para colocarse el tupe/pelucón no es un peine...

15 de mayo de 2008

Volví, volví.

¡Hola, hola!, después de unos días de vacaciones ya estoy por aquí de vuelta al mundo virtual. Y como si de una de esas redacciones de colegio después del verano, voy a hacer un informe sobre cómo me ha ido el viaje a Galicia.
Pues sí, el viaje ha sido a Galicia, más concretamente al pueblo de Cañiza, que está entre Vigo y Orense (para aquellos que necesiten más datos geográficos, Pontevedra). Alguno se preguntará qué se me ha perdido por aquellos lares - y si no se lo pregunta nadie, igualmente lo voya decir -, he ido a visitar a un buen amigo que se fue por amor desde Santa Coloma hasta allí (a veces eso de conocer a alguien por internet no tiene porque acabar con un psicópata por medio). Sin más dilación, resumo a toda pastilla lo que han dado de sí estas mini-vacaciones:


-Día 1: llueve, lo cual no deja de ser contradictorio cuando poco más de una hora antes en Barcelona hacía un sol de tres pares de narices. Mi cerebro me dice que no es tan contradictorio, y me hace entender que de Bcn a Vigo hay una distancia de más o menos 1. 000 km. Primera tarde en Vigo, una ciudad digna de estar entre las etapas reinas del Tour, está llena de cuestas que sin embargo, al hacer el camino de vuelta, no se transforman en bajadas, sino en más cuestas.


Visita al Parque de Castro, un bosque en medio de la urbe, con unas magníficas vistas al puerto.




Mi lado más friki florece y no puedo evitar hacer una foto a un barco parecido a un petrolero y me siento un poco más identificado con e prota de Apocalipsis Zombie.

-Día 2: ya no llueve y no lo hará más durante la estancia. Volvemos a Vigo, pero vamos en dirección contraria a la del día anterior, y como no siguen las cuestas. Visita al parque de Quñones León, un lugar bastante bonito (que poco me gusta este adjetivo) ya que en su interior hay un jardín botánico que en la época del año en que hemos ido - incluso un par de semanas antes - merece ser visto. Después, ya cansados de tirar para arriba y más para arriba, pues algo de relax iendo al cine a ver Iron Man (bueh, una muy buena peli para pasar el rato).

-Día 3: paseo a la Galicia (algo) más profunda. Lugares con mucha agua (ya sabéis que a los de Barcelona ver tanta agua junta últimamente nos llama la atención) y con peligro de muerte: en dos ocasiones, dos, me resvalé y punto estuve de caerme cascado abajo.


También nos dio tiempo por la mañana de visitar un pueblo con una igleisa y un monasterio que daba mucho yuyu.


Por la tarde algo de culturilla en unas ruinas celtas.



Ya por la noche (pues sí que cundió al día, sí), Ourense, ciudad que me gustó bastante más que Vigo (espero que nadie se enfade). Por destacar sólo algo, unas fuentes termales en medio de la urbe. con un agua más que caliente, hirviendo.


-Día 4: breve visita al país luso y al pueblo donde se filmó Dagoon, donde todos menos yo degustaron unos berberechos y unos pimientos del Padrón (unos pican y otros no).


Día 5: día de descanso, pensando ya en la vuelta.


Me gustaría ser más explícito con los lugares que visité, pero soy muy malo reteniendo nombres. La verdad es que nos llevaron a lugares dignos de visitar, pero con la calma, sin seguir ningún horario y poder disfrutar al ritmo de uno. Y encima, a pesar de haber comido de todo, barato y en cantidades ingentes...


pues lo siguiente:

Algo más de un kilito menos.

7 de mayo de 2008

¡Me voy de vacaciones!


Pues eso, hasta dentro de unos días.

6 de mayo de 2008

Very bad day.


Ya no sé si es porque es lunes o porque me han hechado no un mal de ojo, no, sino unas cataratas, una conjuntivitis y toda una serie de enfermedades oculares, pero hoy no ha habido forma de que nada me saliera bien. Y eso que el día pintaba bien porque no me tocaba trabajar, ya sabeis, uno de esos días en que tienes pensadas hacer un montón de cosas molonas y al final nasti de plasti.



Para empezar, quería adentrarme en el mundo de la edicion de vídeo - tengo cintas de unas vacaciones y un partido de fútbol y quería experimentar- , pero he perdido el cable para cargar la batería y además no me ha quedado muy claro cómo se conecta la videocámara al ordenador. No sé muy bien cómo, pero en esto se me ha ido la mañana (y en comprarle el regalo de cumpleaños a Anna).

En fin, después de este fracaso decido ir a comprarme unas bambas a Barcelona porque las que tengo dan pena verlas, resultando que de las dos tiendas a las que voy siempre una estaba cerrada y la otra parece que ha cambiado de dueño y lo de los números grandes ha pasado a mejor vida. A todo esto sumemos que para desplazarme tenía que hacerlo en metro, con lo poco que me gusta. Así que mi gozo en un pozo y de vuelta a casita, pero no para descansar, para buscar por internet zapaterías de números grandes en Barcelona, Badalona o incluso Santa Coloma. Después de muchas llamadas (certificando que para la mayoría de las zapaterías un número grande es un 45), encuentro una en Passeig de Gracia, mañana toca más metro.

Y todo esto aderezado con lo que el equipo capitalino ha conseguido la Liga, así que hoy ver las noticias ha sido todo un suplicio, porque ya sabemos que La 1, Antena 3, Telecinco, Cuatro y La Sexta son taaaaan imparciales.



Encima me han quedado por hacer algunas cosas más que me hubiese gustado hacer, como practicar el retocado de imágenes, ordenar/inventariar/enuadernar/guardar algunos apuntes y empezarel proyecto de un libro (sí, un libro).

Lo bueno, poco, pero consigue que no me pegue un tiro: he quedado para desayunar con mi amigo Raúl (blanco él y yo masoca) en un sitio que hacen unos bocatas de muerte; la compra del regalo de Anna; la compra del lote mensual de cómics que me dispongo a leer en la camita dentro de un rato. Y lo más importante, la firme decisión de empezar a delgazar, que si me quiero poner en forma de cara a la próxima temporada - por lo que pueda pasar y porque mi pareja me dice "te has dejado" - voy tarde.



Pero antes de la despedida, un par de canciones de aquellas que hacen levantar el ánimo aunque estén en idiomas y no sepas lo que dicen:

Shine. Take That.



Gonna Getcha Good. Shania Twain.

Pd.: perdon por las faltas de ortografia, pero el teclado ha empezado a hacer cosas raras y estoy demasiado cansado para solucionarlo ahora.

5 de mayo de 2008

Se acabó la Liga.


Pues eso, para que no acusen a uno de mal perdedor, desde aquí felicito a los ultras merengues.

4 de mayo de 2008

Ayer estuve a punto de (casi) morir.



Dicho así suena algo exagerado, pero son de aquellos sucesos que si los vives en primera persona te dejan algo tocado durante un tiempo. Así me quedé yo, tocado, porque después del incidente no pasaba de 60 km/h en la Ronda litoral de Barcelona.

Lo ocurrido es algo muy rápido y sencillo de explicar e imaginar: entrada Marina de la Ronda dirección Santa Coloma, entro en el carril de acerelación, pero no me incorporo porque el carril de la derecha tiene tráfico, así que me quedo casi casi al principio en un lugar donde puedo ver los coches que cirulan. De repente un hueco que me permite meterme, piso el acelerador, miro al frente y al final del carril una furgoneta parada, a la que esquivo de milagro con un doble volantazo que deja en ridículo a cualquier maniobra brusca en el Crazy Taxi (sumemos el dato que el carril de la izquierda estaba lleno).

Lo que deja peor cuerpo es que soy consciente que de haber tardado una décima de segundo más en mirar hacia adelante el accidente hubiese sido inevitable, que a parte de haberme hecho daño yo, seguramente hubiese dejado herida a más gente, porque de haber habido un choque - a parte de la gente de la furgoneta - habría embestido a los coches que circulaban por la izquierda. No sé si me hubiese matado yo o a otras personas, pero la duda es algo que deja un "regusto" horrible.



Después de mucho analizar lo sucedido, es obvio que la culpa es mía, por haber presupuesto que la furgoneta que iba delante mío había salido y por acelerar sin mirar qué habia delante mío, pero una parte de mi no deja de preguntarse ¿qué @#~@#€€~hacía la furgonata parada justo al final del carril de aceleración? De todas formas sigo aquí, pese al disgusto que a algunos les produzca este mero hecho.
P.D.: para desdramatizar algo, aún flipo con mi capacidad de reflejos.

2 de mayo de 2008

Qué leer (IV)


¿Qué es eso?, ¿es un pájaro?, ¿un avión?, ¿un.... un cachalote?, no amigos, es una nueva recomendación especial que no dudará en luchar contra el tedio que os amenaza. Así que en esta ocasión, os recomiendo un tebeo (sí, una de esas cosas donde hay un montón de dibujitos en papel que hablan): Niño malo.



Niño malo es la primera obra publicada por un pintamonas llamado Víctor Giménez, gracias a que ganó el premio de la Asociación Profesional de Ilustradores de Cataluña Josep Coll. Pero de qué va, qué nos cuentan sus viñetas, pues abrir bien vuestros ojos y leer malditos, leer: el equilibrio entre el bien y el mal de la raza humana consiste en que todos tenemos una parte buena y otra mala, pero ¿qué pasaría si este equilibrio se rompiese?. La verdad es que explicado así parece todo muy apocalíptico, y no, Niño malo es un álbum de humor, así que os dejo la sinopsis que la propia editorial Glenat tiene en su web:
Un diablillo precoz, un Todopoderoso borrachín, un curioso equipo de deportistas y un niño de conducta angelical son los protagonistas de esta historia, en la que las cosas no siempre son lo que parecen. Niño Malo es el primer álbum de Víctor Giménez y una de las obras ganadoras del I Premio Josep Coll de álbum de cómic convocado por la Asociación Profesional de Ilustradores de Cataluña (APIC). Ha sido publicado en dos idiomas, castellano y catalán, por Ediciones Glénat.


Os pondría imágenes del propio cómic, pero parece que a los señores de Glenat eso no les gusta mucho, así que en todo el post os voy colocando algunos dibujillos sacados del blog del autor, para que os alegreis la vista.

Que conste que no sólo lo recomiendo porque el autor es coleguilla, personalmente creo que la historia es divertida y está muy bien dibujada (Víctor tiene un estilo propio, lo que a veces parece difícil para la gente de la cantera de la Joso). A ver si vende muchos y saca una segunda parte.

Niño malo. Víctor Giménez.
Editorial Glenat.
56 páginas a color.
12 €.
También en catalán: L'entremaliat.

1 de mayo de 2008

La TDT es una KK.

Poco a poco se van multiplicando los avisos que nos alertan que hagamos el cambio a la TDT, porque de lo contrario, en poco tiempo, no vamos a poder ver la tele. Y es que está a punto de entrar la era de la televisión digital terrestre, una nueva revolución televisiva que va a multiplicar la oferta de canales y además se podrá ver en alta calidad de imagen. Si nos basamos en la ley de la oferta y la demanda, habrá una mayor competencia entre las cadenas, por lo que se verán obligadas a ofrecer un producto de calidad para enganchar al televidente. ¿O no?.

Después de un tiempo en que mucha gente ya tiene su aparato de TDT y ha podido comprobar en primera persona la oferta televisiva, aún hay algunos que defienden que si se tiene la televisión digital terrestre no hace falta disponer de otras opciones (Digital + o Imagenio). A veces pienso que algunos en vez de beber agua beben vodka. ¿En serio?, ¿de verdad álguien se cree semajante majadería?.

Pero, ¿de qué se nutren todos esos nuevos canales a los que tenemos acceso de forma gratuita?, pues de concursos/timos de esos que tienes que llamar y teletiendas donde unos presentadores flipan - porque deben de ir fumados - viendo productos de los más variopintos. Así que toda esa revolución que nos venden, de nuevos y variados contenidos de alta calidad, se reduce a una cantidad ingente de guano. A parte de los canales de toda la vida y alguna cosa de los canales locales (eh!, el porno no, que ya os veo venir, me refiero a programas como el Arucitys) no hay nada que merezca la pena.


En fin Pilarín, habrá que esperar a ver si a medida que se va acercando el apagón analógico, al final del túnel, hay una lucecita de esperanza en los contenidos de la TDT, pero sinceramente no lo creo.

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