¿A quién no le ha ocurrido alguna vez el haber comenzado un libro y dejarlo poco tiempo después por imposible?, seguro que a más de uno y en más de una ocasión. Bueno, pues a mí - y que no suene raro - me ha pasado por segunda vez. No, no es que me lo trague todo, sino que una de las cosas que más me gustan es leer (que gafapasata ha quedado).
Si la primera vez que me ocurrió fue con Solitud de Víctor Catalá - tediosa novela que tuvimos que tragarnos los que hicimos literatura catalana en el COU de 1998... menos mal que existía la película - en esta ocasión ha sido con Tras la Caída de la Noche de Arthur C. Clark (con la co-autoría de Gregory Benford). Y mira que a priori la cosa pintaba bien, porque Arthur C. Clark es uno de los referentes de la ciencia ficción literaria: gracias a su ingenio tenemos 2001: una Odisea Espacial y toda la saga que le siguió.

¿Qué cuenta Tras la Caída de la Noche?. Tenemos a un joven protagonista que vive en la que se supone la única ciudad de la Tierra. Una urbe mantenida por ordenadores y robots a los que los humanos dejaron hace tiempo esos trabajos más duros y manuales. También nos dicen que los humanos vivieron tiempos mejores, expandiéndose por el universo, pero que a raíz de entrar en coflicto con una raza extraterrestre se vieron obligados a no ya sólo recluirse en la Tierra, también a vivir en una sola ciudad. Pese a todo, los habitantes no se pueden quejar, porque viven con toda comodidad y además disfrutan de una larguísima vida. Pero nuestro protagonista es inquieto y quiere saber qué hay más allá de las fronteras y no cesará en su intento de exploración. Claro está que lo consigue y puede ver que fuera de los grandes muros hay otras gentes y otros modos de vida, porque de lo contrario no tendríamos historia.

Y ahí me he quedado. Lo más seguro es que a lo largo de la historia, a parte de conocer más diversidad de culturas, se cuente qué le pasó a la raza humana para quedarse dentro de nuestro planeta, pero eso es algo que de momento nunca llegaré a saber. La culpa la tienen los personajes en torno a los que gira la novela, no empatizo con ellos y por lo tanto no me importa lo qué les pase. En fin, es cuestión de empezar otro libro, a ver si hay más suerte.
0 Dimes y diretes:
Publicar un comentario