6 de mayo de 2008

Very bad day.


Ya no sé si es porque es lunes o porque me han hechado no un mal de ojo, no, sino unas cataratas, una conjuntivitis y toda una serie de enfermedades oculares, pero hoy no ha habido forma de que nada me saliera bien. Y eso que el día pintaba bien porque no me tocaba trabajar, ya sabeis, uno de esos días en que tienes pensadas hacer un montón de cosas molonas y al final nasti de plasti.



Para empezar, quería adentrarme en el mundo de la edicion de vídeo - tengo cintas de unas vacaciones y un partido de fútbol y quería experimentar- , pero he perdido el cable para cargar la batería y además no me ha quedado muy claro cómo se conecta la videocámara al ordenador. No sé muy bien cómo, pero en esto se me ha ido la mañana (y en comprarle el regalo de cumpleaños a Anna).

En fin, después de este fracaso decido ir a comprarme unas bambas a Barcelona porque las que tengo dan pena verlas, resultando que de las dos tiendas a las que voy siempre una estaba cerrada y la otra parece que ha cambiado de dueño y lo de los números grandes ha pasado a mejor vida. A todo esto sumemos que para desplazarme tenía que hacerlo en metro, con lo poco que me gusta. Así que mi gozo en un pozo y de vuelta a casita, pero no para descansar, para buscar por internet zapaterías de números grandes en Barcelona, Badalona o incluso Santa Coloma. Después de muchas llamadas (certificando que para la mayoría de las zapaterías un número grande es un 45), encuentro una en Passeig de Gracia, mañana toca más metro.

Y todo esto aderezado con lo que el equipo capitalino ha conseguido la Liga, así que hoy ver las noticias ha sido todo un suplicio, porque ya sabemos que La 1, Antena 3, Telecinco, Cuatro y La Sexta son taaaaan imparciales.



Encima me han quedado por hacer algunas cosas más que me hubiese gustado hacer, como practicar el retocado de imágenes, ordenar/inventariar/enuadernar/guardar algunos apuntes y empezarel proyecto de un libro (sí, un libro).

Lo bueno, poco, pero consigue que no me pegue un tiro: he quedado para desayunar con mi amigo Raúl (blanco él y yo masoca) en un sitio que hacen unos bocatas de muerte; la compra del regalo de Anna; la compra del lote mensual de cómics que me dispongo a leer en la camita dentro de un rato. Y lo más importante, la firme decisión de empezar a delgazar, que si me quiero poner en forma de cara a la próxima temporada - por lo que pueda pasar y porque mi pareja me dice "te has dejado" - voy tarde.



Pero antes de la despedida, un par de canciones de aquellas que hacen levantar el ánimo aunque estén en idiomas y no sepas lo que dicen:

Shine. Take That.



Gonna Getcha Good. Shania Twain.

Pd.: perdon por las faltas de ortografia, pero el teclado ha empezado a hacer cosas raras y estoy demasiado cansado para solucionarlo ahora.

0 Dimes y diretes:

© 28 AÑOS DESPUÉS - Template by Blogger Sablonlari