Ya era hora, después de tropocientas entradas, que se dedicara en este nuestro blog un artículo sobre el mundo zombi, uno de los ley motive de este pequeño y humilde rincón en la red. Y lo vamos a hacer con un tema que a los ajenos a la intringulis de los muertos vivientes confunde, así que iniciamos la clase de hoy con la sentencia que da título al artículo: los zombies no corren.
Pues no amigos, los zombies no corren, pero los infectados sí. Alguno se preguntará qué es esta distinción entre muertos vivientes e infectados, para ello vamos a usar como ejemplos dos excelentes sagas cinematográficas (excelentes no sólo por ser del género, sino porque son buenas desde el punto de vista del séptimo arte): las de Romero Noche/Amanecer/Día de los Muertos Vivientes versus 28 Días/Semanas Después. Los seres que aparecen en las películas de Romero son zombies y los que nos atormentan en las películas inglesas son infectados. Los muertos vivientes, como bien indica su nombre, son cadáveres que se mueven y por ende a cada minuto que pasa pierden facultades motrices por culpa de la putrefacción propia de los cuerpos cuando sus funciones vitales cesan su actividad, lo que es lo mismo, no hay regeneración celular ni a nivel externo ni interno. Sin embargo, los infectados si que están vivos, sólo que enfermos (de algún tipos de la variedad muy violenta de la rabia). En este segundo caso, las aptitudes motrices no sufren ninguna merma ya que la actividad celular no se interrumpe. Vaya que pseudo-científico me ha quedado el asunto, parezco unos de esos expertos que al final de las pelis quieren dar una base científica a lo que ha sucedido.

Pero no se puede obviar que el origen tanto de los muertos vivientes como de los infectados parece viral, porque en ambos casos la transformación de una persona en monstruo viene dada por la transmisión de fluidos, ya sea por culpa de un mordisco o por sangre. Pero la diferencia está en que en la saga de Romero los pobres desgraciados mueren antes de iniciar su caza de vivos, mientras que los que vemos en 28 Días/Semanas aún viven cuando inician su búsqueda de carne fresca. Entonces los primeros unicamente se pueden parar de un tiro en la cabeza, eliminando el órgano central motriz, ya que aunque sean terriblemente amputadas sus extremidades o agujereado su torso por infinidad de balas, al no haber actividad vital no les afecta. Por el otro lado, los infectados sí que pueden ser matados de cualquier manera, ya que pueden, por ejemplo, morir desangrados.
En fin, vamos a dejar una segunda parte sobre esta disquisición para diferenciar entre zombis e infectados para otro día, que tampoco es cuestión de cansar al personal con tanta mandanga. Así que recordad, los zombis no corren, os dan tiempo a apuntar y destrozarles la cabezita, y los infectados corren que se las pelan así que dispararar sin contemplaciones, a bien que les déis finiquitais el problema.

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